Los topes
Qué limita California, y qué no
El Código Civil 3333.2 limita los daños no económicos, es decir, el dolor, el sufrimiento, la desfiguración y la pérdida del disfrute de la vida, que pueden recuperarse en un caso de negligencia médica. La Legislatura elevó esos límites en 2022, con vigencia desde 2023, y suben cada enero. Para un caso en 2026, los topes son de $470,000 por una lesión y de $650,000 por una muerte por negligencia (wrongful death), y aumentan $40,000 y $50,000 respectivamente cada año hasta llegar a $750,000 y $1,000,000, y después se ajustan por inflación. La ley fija topes separados para los proveedores de salud, para las instituciones de salud y para los proveedores o instituciones no afiliados, así que en un mismo caso puede aplicar más de un tope.
Los daños económicos no tienen tope: las facturas médicas ya generadas, la atención futura que la lesión va a requerir, los ingresos perdidos y la capacidad perdida de generar ingresos se recuperan por completo. Por eso un caso de negligencia médica se construye sobre el registro económico, y por eso la documentación de la atención futura, a través de los médicos tratantes y, cuando se justifica, de un “life-care plan” (un plan detallado del cuidado que la persona va a necesitar de por vida y de su costo), es el trabajo que determina cuánto vale el caso.